
Guía práctica con estándares para fotos de producto
Las fotografías de producto siguen estándares cada vez más exigentes en los marketplaces europeos. El fondo blanco puro domina porque elimina distracciones y facilita la comparación. Usa iluminación uniforme que evite sombras duras y reflejos no deseados; la luz natural difusa o softbox profesional logra resultados consistentes.
Toma múltiples ángulos obligatorios: frontal, lateral, trasero, detalle y, cuando proceda, en uso. Para artículos pequeños, incluye escala de referencia; para ropa, fotos sobre maniquí invisible o modelo real aportan contexto. La resolución mínima suele rondar los 2000 píxeles en el lado largo para permitir zoom sin pixelación.
Edita con moderación. Corrige exposición y color, elimina imperfecciones, pero nunca cambies el aspecto real del producto. Los compradores valoran autenticidad; retoques excesivos generan devoluciones por “no coincide con la foto”. Herramientas como Lightroom o Capture One permiten ajustes precisos sin alterar la verdad.
Finalmente, mantén coherencia en todo el catálogo. Usa el mismo estilo de iluminación, encuadre y fondo en todos los productos. Esta uniformidad transmite profesionalidad y facilita la navegación. Invertir en estándares fotográficos altos desde el inicio eleva la percepción de marca y mejora resultados de venta.
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